“No hay nada más práctico que encontrar a Dios.
Es decir, enamorarse rotundamente y sin mirar atrás. Aquello de lo que te enamores, lo que arrebate tu imaginación, afectará a todo. Determinará lo que te haga levantar por la mañana, lo que harás con tus atardeceres, cómo pases tus fines de semana, lo que leas, a quién conozcas, lo que te rompa el corazón y lo que te llene de asombro con alegría y agradecimiento.
Enamórate, permanece enamorado, y esto lo decidirá todo”

(Pedro Arrupe)